El tamaño importa?

A veces sí y a veces no. En relación al tema que nos ocupa, la ptosis mamaria o caída del pecho, el tamaño No importa!

Aunque afecta en mayor medida a los pechos grandes, no significa que los de menor tamaño se libren de la pérdida de firmeza. Observamos con en la fotografía de cabecera, tres jóvenes y famosas modelos presentan un seno caído a pesar de su escaso volumen pectoral, y eso teniendo en cuenta que los cuidados y atenciones con los que miman su cuerpo, su principal herramienta de trabajo son, no sólo los tratamientos más exclusivos, sino que los realizan con frecuencia y siempre en manos de los mejores expertos y profesionales. Un tiempo y unos medios muy superiores, de los que cualquiera de nosotras dispone y puede dedicar.

Son varios los elementos que determinan la caída del pecho, pero principalmente la ley de la gravedad, es la mayor responsable, dado que el pecho carece de músculos que actúen de soporte.

Otros factores como los embarazos, dietas, exceso de peso, menopausia, mala alimentación, baños de sol, etc. contribuyen a la pérdida de elasticidad y firmeza de la piel en la zona del escote, que soporta y envuelve el pecho, lo que provoca progresiva y muy lentamente, esa pérdida de resistencia que dará lugar a las odiadas arrugas o líneas de expresión del escote así como de la caída de los senos. Por ello y a pesar de la errónea imagen que se ha creado entorno a esta prenda utilizada por millones de mujeres cada día, el sujetador, se convierte en herramienta imprescindible,  cada vez más recomendado por profesionales de la medicina y de la estética, en un esfuerzo por erradicar todos los tabúes que se han creado entorno a esta prenda.

Sin duda muchas de vosotras habéis observado, que algunas mujeres, presentan un cúmulo de arrugas que  se concentra en la parte superior donde se unen los senos o donde comienza el “canalillo”; esto no es más, que el resultado generado por el estiramiento de la piel que ha cedido debido al peso que el pecho ha aplicado sobre ella.

Un ejemplo que menciono a mis clientas cuando realizo alguna ponencia para que capten con mayor facilidad este proceso, es el siguiente: Supongamos que llenamos dos bolsitas de plástico tan finas como la piel, de arena. La bolsita representaría a la piel y la arena al contenido del pecho, glándula mamaria y tejido adiposo. Si una la dejamos sobre una superficie plana y la otra la mantenemos en suspensión, al cabo de unos días, observamos cómo ésta última ha cedido, mientras que la primera se mantendrá intacta ya que no ha estado sometida a ninguna fuerza.

Prevenir y corregir es el objetivo de la gran gama de productos de los que disponemos hoy en día. Es importante el uso de un sujetador apropiado en cada momento. Durante el día, si es posible, uno que hayas adquirido en tiendas especializadas, lo que evitará errores en la elección de la talla y por otro lado, muchas de ellas cuentas con modistas corseteras que realizaran un ajuste si fuera necesario. Un sujetador perfecto y de la talla apropiada, es aquel que sujeta, soporta y no provoca molestia alguna.

Una vez en casa, y hasta la mañana siguiente, es conveniente el uso de un sujetador nocturno y anti-estrés como Pillow Bra, http://www.pillowbra.com/, que relajará el pecho de la presión a que ha estado sometida durante el día, con sujetadores que presentan aros concretamente, ya que estos con cada movimiento, provocan un roce continuo en los nervios intercostales que puede provocar varices internas; y durante la noche se ocupará mientras duermes, de corregir la caída, evitará la formación de arrugas en la zona del escote y área inter-pectoral. Huye de aquellos que no presenten copas, pues acelerarán la caída del pecho.

Puedes reforzar los cuidados, con la ingesta de algún suplemento antioxidante, que incluya algún tipo de fitoestrógeno que ayude a evitar la flacidez cutánea, siempre adquiridos en farmacias, y el uso de cremas como la Reafirmante de Senos de Farma Dorsch, que se convertirá en un aliado perfecto  para nuestro pecho, ya que se trata de un tratamiento rico en ingredientes vegetales, con propiedades tensoras e hidratantes que refuerzan la estructura de sujeción de la piel evitando la pérdida de agua.